Del 17 al 24 de Enero del 2006 el Instituto Mesoamericano de permacultura
(IMAP) en colaboración con Permacultura América Latina (PAL),
sostuvieron la primera “Convergencia Mesoamericana sobre Desarrollo
Sostenible y Permacultura” en el Lago de Atitlán, Guatemala.
El evento tuvo lugar en el centro de referencia de permacultura, sede del
IMAP, localizado en el paraje Pachitulul, Municipio de San Lucas Tolimán,
departamento de Sololá. Dicha Convergencia creo un foro abierto en
donde se intercambiaron iniciativas ecológicas de sostenibilidad,
se compartieron métodos concretos y se organizo una red bioregional
de asociaciones de base que contribuirá al uso y crecimiento de la
permacultura en la región.
Mesoamerica es un termino para identificar las similitudes culturales, ecológicas,
tradicionales, y sociológicas contrapuesta a las fronteras políticas
y diferenciaciones nacionales que componen la región conocida como
Centro América. El reconocimiento de estas similitudes aunado a los
dilemas y obstáculos comparables que los participantes de la región
comparten en toda su dimensión, fue la base en la que se fundamento
la unidad de sus causas con prácticas más sostenibles. La
convergencia centro su enfoque en organizaciones y asociaciones (ONG’s)
de base de la región que están trabajando en proyectos que
van desde los derechos indígenas y asuntos de genero, hasta la justicia
social y ambiental.
Con las presiones de la globalización, acuerdos de libre comercio,
privatización y recetas de libre mercado para la reducción
de la pobreza, el termino “desarrollo sostenible” ha sido enajenado.
Para solucionar las amenazas ambientales y sociales que enfrenta la región,
ha sido necesario crear una alianza Mesoamericana que comparta las experiencias
y los recursos, y que consecuentemente, consolide los distintos métodos
que determinen una estrategia futura para el desarrollo sostenible de la
región. Aunque el concepto de desarrollo sostenible no es nuevo,
este es impreciso y con frecuencia mal utilizado para promover desarrollo
económico insostenible. Existe una enorme brecha entre el “desarrollo
sostenible” para el crecimiento económico y el “desarrollo
sostenible” para el cambio social. En cuanto el desarrollo se convierte
cada vez más en una industria, las organizaciones de base encuentran
cada vez más difícil alcanzar la sostenibilidad y la autonomía
dentro de ese sistema. La Convergencia Mesoamericana responde precisamente
a esta seria ausencia de participación de la base en la definición
de las prioridades y estrategias del desarrollo.
Ambas experiencias, la local y la de trabajo del IMAP hizo de este el sitio
ideal para sostener la Convergencia. Actualmente el IMAP tiene establecidas
relaciones de trabajo con alrededor de veinte comunidades y la construcción
de una red de bancos de semillas nativas y de polinización abierta,
primero en su genero en esta región. El IMAP ha alcanzado un reconocimiento
dentro de Mesoamerica por su experticia en la instrucción y consultoría
en permacultura. Hasta esta fecha el IMAP ha proveído de capacitación
en permacultura a mas de 300 campesinos(as) y consultoría a ONG’s
internacionales que buscan métodos y practicas sostenibles para el
manejo de la tierra y la producción de alimentos. El actual centro
de referencia de permacultura esta ubicado en las orillas del lago de Atitlán,
en el altiplano occidental. Su ubicación privilegiada proveyó
a los participantes de la Convergencia con un espacio seguro e inspirador
para compartir experiencias y explorar estrategias futuras para enfrentar
las amenazas a la bioregión y para la celebración de la riqueza
de Mesoamerica.
Las actividades y talleres de la Convergencia Mesoamericana fueron conducidos
y facilitados por los co-fundadores del IMAP Ronaldo Lec de Guatemala y
Juan Rojas de El Salvador. Ambos Ronaldo y Juan son instructores certificados
en Permacultura y han sido instrumentales en el establecimiento de organizaciones
de base dedicadas a métodos apropiados de agricultura y restauración
de suelos. Sus presentaciones se basaron en métodos de aplicación
de la permacultura para ayudar a los participantes a obtener más
independencia de los recursos externos y vincular el significado de una
vida más sostenible dentro de los proyectos que los participantes
están impulsando. Juan y Rony efectivamente enfocaron las discusiones
sobre las luchas sociales y políticas que han afectado la región
Mesoamericana, así como los obstáculos económicos actuales
que deben ser vencidos para revitalizar biológicamente ecosistemas
agotados. Rebecca Cutter, co-fundadora del IMAP, jugo un papel muy importante
coordinando mucho de la logística de la convergencia, tomando parte
en la planeación de los temas y objetivos cubiertos, organizando
el transporte, hospedaje y las actividades culturales, y trabajando con
un equipo de mujeres de Pachitulul para la provisión de las comidas
a los participantes.
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